Los errores más comunes al usar IA no son técnicos: son fiarse de datos sin comprobarlos, pegar información que no debería salir de tu ordenador, pedir cosas sin contexto y usar el resultado como si fuera tuyo o como si fuera un consejo profesional. Casi todos se evitan con hábitos sencillos. Aquí tienes los más frecuentes, con un ejemplo real de cada uno y lo que conviene hacer en su lugar, además de dónde se desactiva el uso de tus chats para entrenar en ChatGPT, Claude y Gemini (comprobado en noviembre de 2026).
1. Dar por buenos datos que la IA se ha inventado
Los modelos de lenguaje generan texto plausible, no texto comprobado. Cuando no saben algo, a menudo lo completan con una respuesta que suena bien: una cifra, una sentencia, un artículo de ley o una referencia bibliográfica que no existe. Es lo que se llama alucinación, y sigue ocurriendo en los modelos más recientes, aunque con menos frecuencia.
Ejemplo. Pides «cinco estudios que demuestren que el teletrabajo aumenta la productividad» y recibes cinco títulos con autores, revista y año. Dos no existen y otro dice lo contrario.
- Pide la fuente de cada dato y ábrela. Si no puedes abrirla, no uses el dato.
- Para información actual, usa modos con búsqueda web que enlacen las fuentes.
- Añade al prompt: «Si no estás seguro de algo, dilo en lugar de inventarlo».
- Para trabajar con tus documentos, pide citas literales con página; así puedes comprobarlas en segundos.
2. Pegar datos personales o confidenciales
Todo lo que escribes o subes queda almacenado en los servidores del proveedor durante un tiempo, y en algunos casos puede revisarlo una persona. Pegar la nómina de un compañero, la base de datos de clientes o el contrato de un proveedor en tu cuenta personal es, además, un tratamiento de datos que tu empresa probablemente no ha autorizado.
Ejemplo. Para ahorrar tiempo, un administrativo pega en un chatbot gratuito un Excel con nombres, DNI y cuentas bancarias de 200 clientes y le pide que detecte duplicados.
- Anonimiza antes: sustituye nombres por «Cliente 1», elimina DNI, teléfonos y cuentas, y redondea importes si no son imprescindibles.
- Para datos de trabajo, usa solo las herramientas y planes que tu empresa haya aprobado.
- Nunca pegues contraseñas, claves de API, códigos de verificación ni datos de tarjetas.
- La lista completa de lo que no deberías subir y las recomendaciones de la AEPD están en cómo proteger tu privacidad al usar chatbots de IA.
3. No revisar si tus chats se usan para entrenar
Las cuentas personales de los principales asistentes pueden usar tus conversaciones para mejorar sus modelos, según el plan y tus ajustes. Dónde se cambia, comprobado en sus páginas de ayuda en noviembre de 2026:
| Servicio | Dónde se desactiva | Detalle importante |
|---|---|---|
| ChatGPT | Configuración > Controles de datos > «Mejorar el modelo para todos» | Activado por defecto en Free, Plus y Pro. El modo de voz tiene un control aparte. Los chats temporales no entrenan y se guardan hasta 30 días |
| Claude | Configuración > Privacidad (claude.ai/settings/data-privacy-controls), opción de mejora del modelo | Si lo permites, Anthropic conserva los datos 5 años; si no, 30 días. Los chats de incógnito no se usan para entrenar |
| Gemini | myactivity.google.com/product/gemini > desactivar «Guardar actividad» | Con la actividad desactivada, los chats se guardan 72 horas. Lo que hayan visto revisores humanos se conserva hasta 3 años, desvinculado de tu cuenta |
Un detalle que pocos conocen: valorar una respuesta con el pulgar arriba o abajo también cuenta. En Claude, esa valoración guarda la conversación completa hasta cinco años, según su centro de privacidad; en Gemini, enviar comentarios puede hacer que la conversación se use aunque tengas la actividad desactivada. En ChatGPT, según su ayuda sobre controles de datos, desactivar el entrenamiento no borra el historial: tus chats siguen ahí.
4. Pedir sin contexto y quedarse con la primera respuesta
La IA no sabe quién eres, para quién escribes ni qué has probado ya. Un prompt de una línea da una respuesta genérica que luego tienes que rehacer.
Ejemplo. «Escríbeme un correo para pedir un aumento». Resultado: un texto formal y vacío que no sirve para tu empresa ni para tu caso.
Quién eres, qué quieres conseguir, para quién es, qué datos hay y qué formato necesitas: con eso se arregla la mayoría de respuestas mediocres. La técnica completa, con plantillas, está en cómo escribir buenos prompts; aquí solo nos interesa el error.
El segundo error va de la mano: la primera respuesta es un borrador. Mucha gente la descarta entera y vuelve a empezar, o la acepta tal cual, cuando lo más eficaz es corregirla por partes.
- Di qué sobra y qué falta: «Quita el párrafo de introducción, añade un ejemplo con cifras y acorta a la mitad».
- Pide alternativas: «Dame tres versiones del titular con enfoques distintos».
- Pide que se critique: «Revisa tu respuesta como lo haría un experto escéptico y señala los puntos débiles».
- Si la conversación se ha desviado mucho, abre un chat nuevo con un resumen de lo decidido.
5. Usar la IA para decisiones legales, médicas o financieras
Un asistente puede ayudarte a entender un concepto o a preparar preguntas para un profesional. No conoce todos los detalles de tu caso, puede citar normas derogadas o de otro país, y no responde por sus errores.
Ejemplos. Firmar un contrato de alquiler porque «la IA dijo que la cláusula era legal»; cambiar la dosis de un medicamento por una respuesta de un chatbot; presentar la declaración de la renta con una deducción que el modelo se inventó.
- Úsala para preparar la consulta: «Explícame qué es una cláusula de permanencia y qué preguntas debería hacer a un abogado sobre la mía».
- Comprueba la norma en la fuente oficial (BOE, Agencia Tributaria, tu comunidad autónoma) y la fecha de vigencia.
- Para síntomas, medicación o decisiones de inversión, acude a un profesional. La AEPD también recomienda ir a un profesional antes que a la IA para asesoramiento especializado o apoyo emocional.
6. No revisar los sesgos
Los modelos aprenden de textos escritos por personas y reproducen sus estereotipos. El sesgo aparece en lo que se dice y en lo que se omite.
Ejemplo. Pides «diez ejemplos de líderes empresariales para una charla» y todos son hombres de Estados Unidos; o pides una oferta de empleo para «ingeniero» y el texto entero usa el masculino y un perfil muy concreto.
- Especifica la diversidad que necesitas: «Incluye ejemplos de España y de América Latina, con mujeres y hombres».
- Pregunta directamente: «¿Qué sesgos podría tener esta respuesta?».
- Nunca uses la IA para cribar candidatos, conceder créditos o evaluar personas sin revisión humana: además de injusto, puede ser un uso de alto riesgo según la normativa europea.
7. Presentar como propio lo que ha escrito la IA
En el instituto, la universidad o el trabajo, entregar un texto generado sin decirlo puede considerarse plagio o fraude, según las normas de cada sitio. Y confiar en «reescribirlo para que no lo detecten» es mala idea: los detectores fallan en los dos sentidos y pueden señalar como IA un texto que escribiste tú.
- Consulta las normas de tu centro o tu empresa sobre IA antes de usarla en un trabajo evaluado.
- Declara para qué la usaste (corregir estilo, generar ideas, resumir fuentes).
- Guarda tus borradores y el historial: son la mejor prueba de tu trabajo si alguien lo cuestiona.
- Más sobre su fiabilidad en los detectores de IA.
8. Creer que lo generado es tuyo sin matices
Las condiciones de uso de OpenAI para Europa dicen que, en la medida en que lo permita la ley aplicable, el resultado te pertenece y te ceden los derechos que pudieran tener sobre él. Pero también avisan de que el resultado puede no ser único: otros usuarios pueden recibir algo parecido. Y hay otra cuestión: la Ley de Propiedad Intelectual considera autor, en su artículo 5.1, a «la persona natural que crea» la obra, de modo que un texto o una imagen generados casi sin intervención humana pueden no estar protegidos por derechos de autor en España.
- Si necesitas exclusividad (un logotipo, el texto de una campaña), aporta trabajo creativo propio y documenta el proceso.
- No pidas obras «al estilo de» un autor vivo para usarlas comercialmente, ni reproduzcas personajes o marcas registradas.
- Comprueba que la imagen o el texto no reproduce contenido protegido antes de publicarlo.
9. Pagar suscripciones que no necesitas
Es fácil acabar pagando tres herramientas que hacen lo mismo. Los precios suelen estar en dólares y se suman impuestos al pagar, las ofertas del primer mes se renuevan al precio completo y algunas suscripciones que ya tienes incluyen IA sin que lo sepas.
- Revisa lo que ya pagas: Microsoft 365 Personal y Familia incluyen Copilot en Word y Excel; los planes de Google AI incluyen almacenamiento de Google One.
- Empieza por el plan gratuito una o dos semanas y apunta para qué lo usas.
- Pon una alerta en el calendario antes de que acabe la prueba o el primer mes con descuento.
- Compara alternativas sin coste en las mejores IA gratis y qué herramienta usar para cada tarea en las mejores IA para productividad.
10. Dejar que la IA actúe o calcule sin supervisión
Los asistentes con acceso a tu correo, tu calendario, tus archivos o tu navegador pueden enviar mensajes, borrar archivos o comprar algo. Un error o una instrucción maliciosa escondida en una web o un correo (lo que se conoce como inyección de instrucciones) puede hacer que actúen de forma inesperada.
- Da los permisos mínimos y revisa qué aplicaciones tienes conectadas.
- Exige confirmación antes de enviar, pagar o borrar.
- No dejes un agente navegando con la sesión iniciada en tu banco.
- Más contexto en qué son los agentes de IA.
Lo mismo vale para cálculos y código. Los asistentes razonan mejor que hace un año, pero siguen fallando en operaciones con muchos pasos, fechas y porcentajes, y el código que generan puede funcionar en el ejemplo y fallar en casos reales.
- Pide que muestre el cálculo paso a paso y comprueba una parte tú mismo o con una hoja de cálculo.
- Si el asistente puede ejecutar código, pídele que haga el cálculo con código en lugar de «de cabeza».
- Ejecuta los tests antes de aceptar cambios en un programa.
Comprobación de un minuto antes de usar cualquier resultado de IA:
- ¿He comprobado en la fuente original cada cifra, fecha, nombre y cita?
- ¿He quitado datos personales, claves y datos confidenciales de lo que he pegado?
- ¿El resultado responde a lo que pedí, con el tono y el formato adecuados, o debo iterar?
- ¿Hay alguna decisión legal, médica o económica que deba revisar un profesional?
- ¿Debo declarar que he usado IA (clase, trabajo, publicación) y avisar si hay contenido generado que pueda parecer real?
- ¿Necesito de verdad otra suscripción, o me basta con lo que ya pago?
Fichas de las herramientas citadas
ChatGPT
OpenAI · Asistente conversacional
El asistente generalista de OpenAI para escribir, analizar, programar y buscar en un solo sitio.
Claude
Anthropic · Asistente conversacional
El asistente de Anthropic para escribir con matiz, programar y trabajar con documentos largos.
Gemini
Google · Asistente conversacional
El asistente de Google, integrado en Gmail, Docs, Drive y Android, con planes que incluyen almacenamiento.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el error más común al usar la IA?
Dar por buenos datos sin comprobarlos. Los asistentes pueden inventar cifras, normas o referencias que suenan creíbles. Pide la fuente de cada dato y ábrela antes de usarlo.
¿Cómo evito que ChatGPT use mis conversaciones para entrenar?
En Configuración > Controles de datos, desactiva «Mejorar el modelo para todos». El modo de voz tiene un control aparte. Para algo puntual, usa un chat temporal, que no se usa para entrenar y se guarda hasta 30 días.
¿Dónde se desactiva el entrenamiento en Claude y Gemini?
En Claude, en Configuración > Privacidad, desactivando la mejora del modelo; los chats de incógnito no entrenan. En Gemini, en myactivity.google.com/product/gemini, desactivando «Guardar actividad»; los chats se guardarán 72 horas.
¿Es plagio usar ChatGPT en un trabajo?
Depende de las normas de tu centro y de cómo lo uses. Entregar como propio un texto generado suele considerarse plagio o fraude. Usarlo para corregir o generar ideas y declararlo suele estar permitido. Consulta la normativa de tu asignatura.
¿Tengo derechos de autor sobre lo que genera la IA?
Las condiciones de OpenAI te ceden los derechos que pudieran tener sobre el resultado, pero la Ley de Propiedad Intelectual española solo reconoce como autor a una persona física. Un contenido generado casi sin intervención humana puede no estar protegido.
¿Puedo fiarme de la IA para temas de salud o dinero?
Úsala para entender conceptos y preparar preguntas, no para decidir. Puede equivocarse o citar normas desfasadas. Para salud, impuestos o inversiones, consulta a un profesional y las fuentes oficiales.
¿Qué datos no debo pegar nunca en un chatbot?
Contraseñas, claves de API, datos bancarios, DNI, informes médicos, datos de clientes o de terceros y documentos confidenciales del trabajo. Si necesitas ayuda con uno de ellos, anonimízalo antes.
Fuentes consultadas
- OpenAI: controles de datos en ChatGPT
- Anthropic: ¿se usan mis datos para entrenar?
- Anthropic: actualización de las condiciones de consumo
- Google: privacidad en las aplicaciones de Gemini
- OpenAI: condiciones de uso para Europa
- BOE: Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996)
- AEPD: recomendaciones para usar la IA (infografía)
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